
Ya ha llegado la revolución más grande de toda la historia de la humanidad, que son sin ninguna duda las redes sociales, pero lo más curioso es el poco conocimiento que tenemos sobre ellas y toda la información que colgamos en ellas.
Sabías que si Facebook fuese un país sería el cuarto más grande del mundo, e incluso podría ser más grande porque en china está restringido. No obstante este fenómeno es muy joven para comprender sus efectos en la vida de las personas, cosa que ha llevado a varios estudios y conclusiones. Estos pueden ser muy contradictorios, pues mientras unos dicen que las redes sociales liberan la hormona del amor, otros la acusan de causar una crisis generacional y algunos afirman que sencillamente no sirve para nada. Ahora un estudio de la Universidad de Columbia establece que los jóvenes que frecuentan redes sociales son más vulnerables a todo tipo de vicios.
Los jóvenes más inmersos en las redes sociales presentaron cinco veces más posibilidades de fumar, son tres veces más propensos a beber alcohol y dos veces más susceptibles a consumir marihuana que los que no destinan nada de su tiempo a visitar sitios como Twitter y Facebook. Todavía más grave es el hallazgo de que la mitad de los adolescentes expuestos a imágenes de drogas, alcohol y vicio en redes sociales la vio a los 13 años o menos. Si el estudio es un reflejo de la realidad, la situación es preocupante. Para rematar el 90% de los padres encuestados dijo que no cree demasiado que ese estudio sea verídico. Siempre están realizando encuestas ya sea en el buen o el mal sentido del estudio realizado, como puede ser un estudio que dijo que uno de cada ocho matrimonios en EE.UU. el año pasado se conoció mediante algún medio social, pero sin embargo hay otro que por el contrario, dice que las redes sociales en especial Facebook provoca uno de cada cinco divorcios en EE.UU.
Desde otro punto de vista como es la criminología, y el campo de la informática, el derecho, y el periodismo se informa y se documenta continuamente de algunos problemas de seguridad que pueden sufrir quienes participan en estas redes, que se hace especial énfasis en los menores por su mayor vulnerabilidad, pero no quita que no presten atención a los adultos, que algunas veces tienen poco conocimiento de informática o que a veces pecan por incautos. Por esto la pregunta con la que se enfrenta la sociedad no es si las redes sociales son buenas o malas, sino cómo deben ser manejadas para sacarles el mayor provecho y evitar que se conviertan en la cuna del vicio y el crimen. Por eso uno de los mejores consejos es el que dio el doctor Califano: tanto los usuarios, como sus padres y los administradores de estos sitios tienen que reconocer rápidamente el contenido peligroso y deben trabajar juntos para que las redes sociales evolucionen de la mejor manera posible.


