¿Quieres perder peso y mantenerlo? ¿Necesitas estímulos y técnicas psicológicas para adelgazar? Juan José Hernández, director de la Unidad de Investigación, nos habla sobre el Programa de Intervención para el sobrepeso y la Obesidad subvencionado por la Universidad Católica.
Entrevista a Juan José Hernández, director de la Unidad de Investigación
¿Cómo fue el plantear y diseñar un Pro¬grama de Intervención para el sobrepeso y la obesidad?
Llevábamos ya un tiempo investigando sobre los trastornos alimentarios y viendo su prevalencia y lo que queríamos hacer era ver la procedencia y causas de esas enfermedades y el origen de la obesidad en algunas personas. Lo que estamos haciendo es analizar el cambio de las hormonas con el apetito. Pacientes con obesidad comparten parámetros comunes y eso era lo que queríamos analizar junto con otros factores psicológicos, nutricionales y alimentarios. Este programa viene de una evolución en la que partimos estudiando los factores y su prevalencia y una vez llegados a ese punto nos paramos a pensar y vimos que todos esos estudios había que ponerlos en práctica y diseñamos el tratamiento y terapia adecuado como si de otra patología se tratara.
> ¿Hay participación y colaboración por parte del alumnado y personal de la Universidad?
La llamada ha sido bastante buena, aunque siempre estamos dispuestos a que venga más gente a seguir el tratamiento y que participe. Casi todos los que están siguiendo el tratamiento, responden y ven cambios que les animan a seguir. El proyec¬to está subvencionado por la Universidad y aprovechamos las instalaciones para las pruebas que los pacientes necesitan, por lo que es totalmente gratuito.
> ¿Cómo es el tratamiento y su duración en una persona que quiera perder peso?
El tratamiento es muy sencillo aunque luego nadie lo termina. Hay que tener claro que es muy lento y que lleva su proceso y su duración. No se puede pretender perder 50 kilos de golpe porque luego se recuperarán el doble y estamos dañando inconscientemente a nuestro organismo. La Unidad de Investigación está poniendo en prácticalos avances en el terreno de la alimentación y lo que queremos conseguir es que los pacientes pierdan en 3 meses el 10% de su peso original y muy progresivamente: medio kilo o un kilo a la semana. Si esto lo consiguen, esta fase inicial todo el mundo la alcanza, intentamos que estén otros tres meses en mantenimiento para que el cuerpo se vaya acostumbrando a esos hábitos de comidas y a ese peso. Nuestro objetivo es hacer pérdidas de peso progresivas e ir manteniendo el peso. Las dietas milagrosas no existen. Siempre se recomienda que existan 5 tomas de alimentos al día y no muy espaciadas en horas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.
> ¿Hasta qué punto es importante ayudas psicológicas para que sea efectivo el tratamiento?
La ayuda psicológica está actuando simultáneamente al mismo tiempo que la dieta y la pérdida de peso. El Departamento de Psicología en colaboración con esta Unidad, lo que pretende conseguir es que el paciente tenga unas herramientas y técnicas adecuadas para que no abandone el tratamiento, no recupere el peso nada más terminar el programa y que sepan mante¬nerse en ese peso ideal. Cuando se comienza un programa de dieta, hay que cambiar totalmente los hábitos en la alimentación y no volver a lo de antes porque no serviría de nada todo lo conseguido. Existen diversas técnicas psicológicas, tanto individuales como colectivas, para que los pacientes se sientan estimulados en cada momento y no abandonen.
> En un programa de dieta, ¿es muy elevado el índice de abandono? ¿A qué se debe?
En una dieta el índice de abandono es de un 80-90%. Es muy difícil que todo el peso que te sobra se pierda con la alimentación, se precisa de ejercicio para conseguir un 100%. La dieta por sí sola, no funciona y necesita de una pequeña ayuda. Hay gente que recurre a fármacos, fármacos que a la larga perjudican y tienen más efectos secundarios que la ayuda que pueda ofrecer a la persona. A los 6 meses de comenzar una dieta o un programa de cambio de alimentación, el organismo se ha acostumbrado a esa alimentación totalmente equilibrada y por sí solo ya no puede adelgazar, sino que necesita de un extra para eliminar las grasas depositadas. La cuestión principal es ir engañando al cuerpo con las calorías para que no todos los días ingiera las mismas. Lo primero de todo hay que saber elegir los alimentos y después empezar con el tratamiento.
> ¿Qué puede decir para que aquellas personas que quieran hacer dieta se animen a seguir a este programa?
Lo que hay que tener claro en un principio es que la persona vea que lo necesita. No sirve darle promoción, publicidad si no somos conscientes que lo necesitamos. Antes de empezar con el programa siempre decimos los beneficios que le podemos aportar, y a partir de ese momento, ya es la persona quien decide. Con la obesidad van muchas enfermedades detrás y van de incognito y no somos conscientes de que son provocadas por la obesidad. Lo que hay que concienciar a la gente es que perder peso es ganar en salud y en calidad de vida.





